Por Violeta Mayoral |
CRÍTICA URBANA N. 41|
Las consecuencias sociales de la especulación inmobiliaria y la gentrificación son múltiples. En el barrio del Poblenou, en Barcelona, la crisis de la vivienda ha provocado un proceso sostenido de desplazamiento de población que ha transformado profundamente la composición social del territorio. Desahucios, aumentos del precio de la vivienda, pisos turísticos, residencias de estudiantes y promociones de lujo han contribuido a la progresiva sustitución de los habitantes locales por nuevos perfiles vinculados a las necesidades contemporáneas del mercado inmobiliario.
La pieza artística No-persona, instalada desde mayo del 2026 en el mirador de la Torre de les Aigües del Besòs, actual sede del Arxiu Històric del Poblenou, esboza una serie de preguntas en torno a los efectos de la transformación urbana en las formas de vida y las subjetividades. Más allá de los cambios de clase, de paisaje y del desplazamiento de grupos con menos recursos, la propuesta explora la configuración de un sujeto globalizado flexible y adaptable, producido por las exigencias del modelo urbano neoliberal.

No persona I, mirador de la Torre de les Aigües del Besòs, Barcelona junio 2026, Foto: Violeta Mayoral.
El concepto No-persona toma como punto de partida la noción de no-lugar formulada por Marc Augé y la desplaza hacia los procesos de sustitución social que atraviesan actualmente el barrio. Si el no-lugar designa espacios genéricos desvinculados de la identidad, la historia o los vínculos comunitarios, la No-persona señala la aparición de subjetividades igualmente intercambiables, configuradas por las dinámicas urbanísticas y económicas asociadas a la gentrificación.
El concepto propone una lectura crítica de los procesos de transformación urbana, poniendo el foco en las formas de vida que se promueven y los sujetos que estas contribuyen a configurar. De este modo, la sustitución social no solo reemplaza a unas poblaciones por otras, sino que transforma las condiciones bajo las cuales puede surgir un sujeto político capaz de reclamar el derecho a la ciudad. En ese sentido, la cuestión no es únicamente quién es expulsado, sino qué ocurre cuando quienes llegan ya no necesitan arraigarse para habitar, ya que la no-persona ya no establecería una relación de pertenencia con el territorio, sino que construye su identidad a través del consumo de estilos de vida estandarizados y distribuidos por actores económicos globales.
La pieza se pregunta qué ocurre cuando desaparecen los vínculos que convierten un territorio en algo más que un espacio habitable. Si el arraigo, la memoria compartida y las redes de apoyo son condiciones para la aparición de un sujeto político capaz de defender el derecho a permanecer, ¿qué sucede cuando estas formas de vida son progresivamente sustituidas? ¿Qué tipo de sujeto político puede emerger de un territorio cuando los vínculos de pertenencia son sustituidos por relaciones de consumo y ocupación temporal?

No persona II, mirador de la Torre de les Aigües del Besòs, Barcelona junio 2026. Foto Violeta Mayoral.
No-Persona señala esa tensión: la producción de sujetos cada vez más desvinculados del territorio es paralela a la desaparición de aquellos que históricamente lo han sostenido, transformado y defendido y aquellos que han construido vínculos y han participado en su configuración colectiva.
La pieza interviene en el skyline del mirador de la Torre de les Aigües del Besòs, donde se señalan diferentes edificios, monumentos o enclaves naturales seleccionados a través de un sesgo historiográfico que determina qué merece ser mirado y recordado construyendo así una representación del poder a través del paisaje. Este dispositivo de la atención se articula como un mecanismo historiográfico que nunca es inocente: organiza qué se ve, qué se recuerda y qué queda fuera de los marcos de representación. En este proceso, ciertas figuras aparecen como visibles mientras otros quedan desplazados de la imagen pública de la ciudad.
La propuesta consiste en superponer una capa de acontecimientos vinculados a la crisis de la vivienda en el barrio: desahucios visibles e invisibles, pisos turísticos, residencias de estudiantes, aumento del precio del suelo y otras formas de presión inmobiliaria que reconfiguran las condiciones de vida en el territorio. También, la pieza incorpora las luchas históricas del barrio como forma de reconocimiento y homenaje a la autorganización vecinal y a aquellas personas y entidades que, sin garantías de éxito, dedican su tiempo a la defensa de lo común y a la construcción colectiva del territorio.
No-Persona forma parte de la exposición colectiva “…y una torre”, comisariada por Xavier Acarín con motivo del 50 aniversario del archivo, dentro del marco de actividades de Barcelona 2026 Capital Mundial de la Arquitectura. Este proyecto ha sido posible gracias a la participación del tejido social de Poblenou, a través de entrevistas, la cesión de materiales documentales y gráficos, la elaboración de mapas, la preservación de revistas y archivos históricos, así como mediante labores de investigación, memoria y activismo en defensa del barrio. Han colaborado en este proceso el Arxiu Històric del Poblenou, el Sindicat de Habitatge del Poblenou y la AAVV del Poblenou, así como vecinas y vecinos del barrio.
Nota sobre la autora
Violeta Mayoral. Es artista residente en Barcelona. Utiliza el acontecimiento y la escucha como metodología y se interesa por comprender los regímenes de sentido a partir del paradigma de la visión y la experiencia acústica. Estudió Comunicación en la UB con mención en semiótica en la UNAM. Ha mostrado su obra en instituciones como el MACBA, el Museo Reina Sofía, la Fundació Joan Miró, la Fundació Antoni Tàpies y el CAAC, entre otras.
Para citar este artículo:
Violeta Mayoral. No persona. Crítica Urbana. Revista de Estudios Urbanos y Territoriales Vol. 9, núm. 41, Gentrificación. A Coruña: Crítica Urbana, septiembre 2026.









